01La respuesta rápida
Terraformar Marte —remodelar su clima y su aire hasta que algún día la gente pudiera vivir allí sin un traje o un hábitat sellado— no es alcanzable con la tecnología actual. En teoría, un mundo más cálido, con una atmósfera más densa y agua líquida estable, podría construirse a lo largo de siglos o milenios. Pero persisten grandes obstáculos: hay demasiado poco dióxido de carbono accesible para calentar el planeta, Marte sigue perdiendo su atmósfera hacia el espacio y hacer que el aire sea realmente respirable es un problema aparte, más difícil que todo lo demás junto.
02Qué significa terraformar
La terraformación es la ingeniería deliberada y a gran escala del clima y la atmósfera de un planeta hacia condiciones habitables parecidas a las de la Tierra. Para Marte, eso implica varios objetivos entrelazados: calentar la superficie, densificar la atmósfera lo suficiente para subir la presión, lograr que el agua líquida sea estable al aire libre y —el paso más difícil de todos— producir con el tiempo una atmósfera que un ser humano pudiera respirar.
Es importante separar los objetivos. Una atmósfera más cálida y más densa seguiría siendo mayoritariamente dióxido de carbono: suficiente para el agua líquida y las plantas bajo presión, pero no para las personas sin equipo de respiración. Una atmósfera verdaderamente respirable y rica en oxígeno es una meta mucho más lejana. La mayor parte del debate serio gira en torno al primer objetivo; el segundo está más cerca de la ciencia ficción que de la ingeniería.
03Por qué Marte es siquiera un candidato

Marte es el único mundo cercano cuya terraformación se debate en serio, y por buenas razones. Hace miles de millones de años era más cálido y húmedo, con ríos, lagos y quizá un mar poco profundo: los cauces secos y los minerales arcillosos siguen ahí para leerlos. No ha perdido su agua por completo: grandes reservas sobreviven como hielo en los polos y enterradas bajo la superficie, junto con dióxido de carbono congelado. Y su día dura unas 24,6 horas, sorprendentemente cercano al de la Tierra, así que un Marte terraformado mantendría un ritmo día-noche familiar.
Nada de esto hace fácil la terraformación: hace de Marte el objetivo menos imposible. Venus es demasiado caliente y su atmósfera, aplastantemente densa; la Luna casi no tiene volátiles con los que trabajar. Marte, al menos, cuenta con los ingredientes básicos de un mundo antaño habitable, y por eso la pregunta vuelve una y otra vez.
04El problema de fondo: falta CO₂
El mayor obstáculo, con diferencia, es que Marte sencillamente no retiene suficiente dióxido de carbono para calentarse a sí mismo. La idea que hay detrás de la mayoría de los esquemas de calentamiento es un bucle de retroalimentación: liberar CO₂, atrapar más calor, fundir más hielo de CO₂, liberar más gas. Solo funciona si hay suficiente gas confinado para empezar, y no lo hay.
El estudio clave es de Bruce Jakosky y Christopher Edwards, publicado en Nature Astronomy en 2018. Inventariaron cada reservorio accesible de CO₂ —los casquetes polares, el gas adsorbido en el polvo y el carbono atrapado en los minerales— y calcularon que movilizar todo ello elevaría la presión superficial solo hasta un 7% de la aproximadamente 1 bar necesaria para calentar Marte lo suficiente como para que el agua líquida fuera estable. Su conclusión fue tajante: terraformar Marte no es posible con la tecnología actual.
Para hacerse una idea, la presión superficial actual de Marte es de apenas unos 6–7 mbar —menos del 1% de los aproximadamente 1013 mbar de la Tierra— y esa tenue atmósfera es en un 95% dióxido de carbono. Liberar incluso todo lo que Marte tiene lo dejaría muy lejos de un mundo respirable y parecido a la Tierra.
La conclusión científica
A partir del inventario de CO₂ accesible, la ciencia actual concluye que terraformar Marte —calentarlo y densificar su atmósfera lo suficiente para el agua líquida y, con el tiempo, para un aire respirable— no es posible con la tecnología actual. No hay suficiente dióxido de carbono para lograrlo, ni ninguna forma conocida de liberar mucho más.
05Y la atmósfera se escaparía

Aunque de algún modo se lograra construir una atmósfera más densa, Marte volvería a perderla poco a poco: el mismo proceso que dejó al planeta desnudo en primer lugar. Marte perdió su campo magnético global hace unos 4000 millones de años. Sin ese escudo, el viento solar erosionó de forma sostenida la mayor parte de su atmósfera hacia el espacio a lo largo de las eras siguientes. El orbitador MAVEN de la NASA midió esta pérdida directamente, confirmando cómo las partículas del Sol se llevan el gas marciano.
Dos cosas hacen que Marte tenga fugas especialmente fáciles: su gravedad es de solo 0,38 g, por lo que retiene el gas con debilidad, y sigue sin tener un campo magnético global que desvíe el viento solar. La buena noticia es que esta pérdida se desarrolla a escalas de tiempo muy largas —una atmósfera creada no se desvanecería de la noche a la mañana—, pero significa que la terraformación no es un trabajo de una sola vez. Cualquier atmósfera densa habría que rellenarla o protegerla activamente, en la práctica para siempre.
06Los métodos que se proponen
A lo largo de las décadas se ha propuesto toda una gama de métodos de terraformación, desde los semiverosímiles hasta los francamente especulativos. Vale la pena verlos uno al lado del otro y ser honestos sobre dónde tropieza cada uno con la física, la escala o el déficit de CO₂ mencionado antes. Ninguno está ni de lejos al alcance hoy.
| Método | La idea | Prueba de realidad |
|---|---|---|
| Liberar CO₂ de los polos y el regolito | Calentar los polos para desatar un bucle de retroalimentación descontrolado que densifique el aire. | Limitado: sencillamente hay demasiado poco CO₂ accesible (Jakosky y Edwards, 2018). |
| Gases de superefecto invernadero | Construir fábricas que emitan gases tipo PFC/CFC para calentar la atmósfera. | Lento; exige una industria enorme y sostenida; los gases se degradan y hay que reponerlos. |
| Espejos orbitales gigantes | Reflejar luz solar adicional sobre los casquetes polares para vaporizar el hielo. | Ingeniería enorme y no probada: espejos mucho más grandes que nada jamás construido. |
| Detonaciones nucleares sobre los polos | La provocadora idea de Elon Musk: vaporizar rápido el hielo de CO₂ polar con explosiones nucleares. | Los científicos dicen que no hay suficiente hielo de CO₂ para que importe, y el riesgo de lluvia radiactiva es grave. |
| Importar volátiles | Redirigir cometas y asteroides ricos en amoníaco o agua para que impacten en Marte y aporten gas y agua. | Escala extrema, peligrosa y muy especulativa: mucho más allá de cualquier capacidad actual. |
| Magnetosfera artificial en el punto L1 | Colocar un escudo magnético en el punto L1 Marte–Sol para proteger una atmósfera reconstruida (un concepto que Jim Green, de la NASA, planteó en 2017). | Solo conceptual: una idea intrigante sin vía alguna para construirse. |
07La vía realista a corto plazo: cúpulas y paraterraformación
Si terraformar un planeta entero queda fuera de alcance, la versión realista a corto plazo es mucho más modesta: no rehacer Marte, sino construir bolsas cerradas y presurizadas de espacio habitable. A esto se le llama a veces paraterraformación: sellar y calentar el interior de cúpulas y hábitats en lugar de la superficie abierta. Es la misma lógica que la de las primeras bases marcianas, ampliada de forma gradual.
Aquí hay incluso una pieza de ciencia prometedora. Un estudio de 2019 liderado por Harvard, de Robin Wordsworth y colegas, mostró que una capa de aerogel de sílice de apenas 2–3 cm de grosor podría calentar el suelo bajo ella por encima del punto de fusión del agua a la vez que bloquea la dañina luz ultravioleta: una especie de invernadero de estado sólido. Eso no terraformaría Marte, pero apunta a una forma de hacer habitables para las plantas pequeñas parcelas localizadas de la superficie bajo un escudo translúcido.
08Cuánto tiempo llevaría
Cualquier respuesta es una estimación, y el rango es enorme. Defensores como Robert Zubrin y el científico planetario Christopher McKay han sostenido que empezar a crear una atmósfera más cálida y densa podría lograrse en plazos optimistas de siglos. En el otro extremo, las estimaciones para una atmósfera naturalmente respirable y rica en oxígeno llegan a unos 100 000 años. La mayoría de los investigadores consideran la terraformación completa, en el mejor de los casos, un proyecto de varios siglos a varios milenios y, dada la escasez de CO₂, probablemente nada factible con algo parecido a la tecnología actual.
Y hacer que el aire sea respirable es un paso aparte y mucho más difícil. Calentar Marte es una cosa; llenar su atmósfera de oxígeno libre es algo completamente distinto. En la Tierra, la biología tardó miles de millones de años en levantar una atmósfera rica en oxígeno, y no conocemos ningún atajo. Un Marte terraformado pero aún de CO₂, donde los cultivos crezcan bajo cúpulas, es imaginable en principio; un Marte a cielo abierto donde una persona respire con libertad no está en ningún horizonte de ingeniería creíble.
La cuestión ética
Hay además un motivo de cautela más allá de la ingeniería. Si existe vida microbiana marciana autóctona —aunque sean trazas fósiles—, una campaña de terraformación podría destruirla antes de que llegue a encontrarse y estudiarse. Esa es la preocupación que hay detrás de la protección planetaria: quizá tengamos una única oportunidad de averiguar si Marte tuvo su propia biología, y remodelar el planeta la echaría a perder.
09Preguntas frecuentes
¿Podemos terraformar Marte hoy?
No. La ciencia actual concluye que terraformar Marte no es posible con la tecnología actual: no hay suficiente dióxido de carbono accesible para calentar el planeta, ni ninguna forma conocida de liberar mucho más.
¿Hay suficiente CO₂ en Marte para calentarlo?
No. El estudio de Jakosky y Edwards de 2018 halló que movilizar todo el CO₂ accesible —casquetes polares, polvo y minerales— elevaría la presión solo hasta un 7% de la aproximadamente 1 bar necesaria para el agua líquida estable.
¿Por qué Marte perdió su atmósfera?
Marte perdió su campo magnético global hace unos 4000 millones de años. Sin ese escudo, el viento solar arrancó la mayor parte de su atmósfera hacia el espacio a lo largo de miles de millones de años, un proceso que la misión MAVEN de la NASA midió directamente.
¿Podríamos bombardear los polos con armas nucleares para calentar Marte? ¿Funciona la idea de Elon Musk?
Elon Musk ha sugerido de forma provocadora detonar armas nucleares sobre los polos para vaporizar rápido el hielo de CO₂. Los científicos señalan que no hay suficiente hielo de CO₂ para marcar una diferencia significativa, así que la idea no logra la terraformación.
¿Cuánto tardaría en terraformarse Marte?
Las estimaciones van desde siglos optimistas (defensores como Robert Zubrin y Christopher McKay) hasta unos 100 000 años para una atmósfera naturalmente respirable. La mayoría de los investigadores consideran la terraformación completa, en el mejor de los casos, un proyecto de varios siglos a milenios.
¿Qué son los espejos orbitales y los gases de superefecto invernadero?
Ambos son métodos de calentamiento propuestos. Los espejos orbitales gigantes reflejarían la luz solar sobre los polos para vaporizar el hielo; los gases de superefecto invernadero (tipo PFC/CFC) se fabricarían para atrapar el calor. Ambos requieren una industria enorme y no probada, y siguen siendo conceptos, no capacidades.
¿Qué es la paraterraformación? ¿Podríamos simplemente construir cúpulas?
La paraterraformación consiste en sellar y calentar hábitats y cúpulas cerrados en lugar de todo el planeta. Es la vía realista a corto plazo: bolsas presurizadas de espacio habitable que crecen con el tiempo, no un mundo rehecho.
¿Se quedaría una nueva atmósfera o se escaparía?
Se escaparía lentamente. Con solo 0,38 g de gravedad y sin campo magnético global, Marte sigue perdiendo gas por el viento solar. La pérdida es lenta, pero cualquier atmósfera densa habría que rellenarla o protegerla activamente de forma indefinida.
¿Podría Marte tener alguna vez aire respirable?
Producir una atmósfera rica en oxígeno y respirable es un paso aparte y mucho más difícil que calentar Marte. En la Tierra, la biología tardó miles de millones de años en formar una. No está en ningún horizonte de ingeniería creíble.
¿Es ético terraformar Marte?
Plantea preocupaciones reales. Si existe vida microbiana marciana autóctona, la terraformación podría destruirla antes de que llegue a estudiarse. Ese es el razonamiento tras la protección planetaria: quizá tengamos una única oportunidad de averiguar si Marte tuvo su propia biología.
¿Alguien ha empezado a terraformar Marte?
No. No se ha iniciado ninguna terraformación ni hay proyecto previsto. El trabajo actual es exploración robótica y planificación temprana de misiones tripuladas y de pequeños hábitats sellados, no ingeniería climática a escala planetaria.
¿Vivirán los humanos en un Marte terraformado a lo largo de nuestra vida?
Casi con certeza no. La terraformación, si es que es posible, es cuestión de siglos a milenios. Puede que haya gente viviendo en Marte este siglo, pero dentro de hábitats y cúpulas sellados, en un planeta sin cambios, no en uno terraformado a cielo abierto.
¿Por qué el objetivo es Marte y no otro planeta?
Marte fue en su día más cálido y húmedo, aún conserva hielo de agua y CO₂ congelado, y tiene un día de unas 24,6 horas. Venus es demasiado caliente y denso; a la Luna le faltan los volátiles. Marte es el candidato menos imposible, no uno fácil.
